Una exploración completa, de veinte puntos, que termina siempre con un informe escrito. Pesamos, miramos dientes, oídos, piel, ojos, corazón y abdomen, y hablamos de comida, ejercicio y de lo que te preocupa.

Es la visita que más problemas evita, porque casi todo lo que se detecta pronto sale más barato y duele menos.